Juke Box Racket. Reivindicando el rock and roll de los cincuenta


El inefable OSCAR CUBILLO repasa la penúltima sesión del ciclo Izar & Star, en el que combos vizcaínos ejecutan versiones de sus ídolos en la Sala Cúpula del remozado Teatro Campos, en Bilbao.

Ambiente especial el jueves 9 de junio en La Cúpula. Actuaban los bilbaínos Juke Box Racket rindiéndose a Elvis Presley y a otros pioneros del rock and roll de los 50, y funcionaron mejor los clásicos eternos que sus composiciones propias, degustables pero más alambicadas en su intento de rizar el rizo con la técnica modernista. En 88 minutos ejecutaron 23 piezas, incluyendo tres popurrís y siete originales. Juke Box Racket abrieron un tanto envarados con fiel rock and roll instrumental a trazos aderezado con saxo (Duane Eddy, Link Wray, los Ventures surferos…) y alcanzaron su pico con la primera tacada versionera, una gozosa experiencia sostenida sobre el tándem nuclear formado por Javi Caballero (¿el mejor baterista vasco?) y Carlos Beltrán (refinado guitarrista solista) que nos paseó por abrillantados clásicos de ley como ‘My baby left me’ (Elvis en plan Robert Gordon), ‘Lonesome train’ (Johnny Burnette actualizado), ‘I got a woman’ (Elvis/Ray Charles acelerados vía Blue Cats), ‘I need your love tonight’ (una difícil de Elvis adaptada con estilo y aire cool) o ‘Cruisin’ (Gene Vincent estilizado y con fondo de imágenes de coches veloces).

Algo tímidos en la revisión, con la voz racional de Javi Zaitegui (ex Dinamita Pa Los Pollos) y el contrabajo artesanal del grande Víctor Martín, Juke Box Racket en la segunda parte se fajaron aunque no igualaron la magia de la primera. Obtuvieron picos con algún original ( ‘Crazy lazy baby’, con swing), se pusieron negroides (‘Crawfish’, de Elvis), se salieron con el afilado y cambiado ‘Completely Sweet’ de Eddie Cochran y el campero y comunitario ‘True Love’ de Carl Perkins, y se atascaron un tanto con la segunda salida del saxofonista invitado Beni en el ‘Mambo rock’ de Bill Haley, pero cerraron desenfrenados con el ‘Keep-A-Knockin’’ de Little Richard. Ya en el bis lanzaron tres temas propios y se les notó más sueltos tras el notable examen. Moló su adiós con ‘Hit them back’, un peligroso psychobilly tipo Legendary Shack Shakers.

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