>Kiss. El circo llega a la ciudad


>Madrid (22 de junio, Palacio de los Deportes); Barcelona (24, Palau Sant Jordi); Vitoria (25, Azkena Rock Festival)

Aunque siempre recordaremos la lluvia de confeti gigante de nuestro primer encuentro con Sus Satánicas Majestades, y la gigantesca Rosie hinchable que se masturbaba mientras Angus Young punteaba en la última visita de AC/DC, nunca hemos sido amigos de la pirotecnia en el rock. Preferimos que nos descuenten 10 euros de cada entrada, que los músicos de centren en las canciones, y ver los fuegos artificiales en Aste Nagusia. Gratis.

Pero el caso de Kiss es diferente. Ver al cuarteto neoyorquino es como ir al circo. Una sorpresa, un truco, una gracia entre parpadeo y parpadeo. Un no parar, oíga. Por eso, y porque nos gusta su rock and roll, repetiremos e iremos a divertirnos a alguna de sus tres inminentes actuaciones en España.

Aún recordamos su paso por el festival Kobetasonik con un espectáculo que, lo dicho, justifica el uso de expresiones como gran circo del rock. No escatimó en explosiones, llamaradas, confeti y fuegos de artificio. El bajista Gene Simmons, un músico encasillado que no deja de mostrar la lengua y empuña un bajo con forma de hacha, escupió sangre, escupió fuego utilizando una espada a modo de antorcha y voló sobre el escenario. Mientras, el cantante y guitarrista Paul Stanley lo hizo sobre el público. Y el propio baterista tocó a varios metros de altura gracias a una plataforma móvil.

Entre tantos efectos, que suplieron la merma de rabia respecto a los años setenta, la banda, vestida con su habitual indumentaria glam/fantástica, no se olvidó de cumplir en el plano musical. Abusó de sus intentos de buscar la complicidad del público, pero satisfizo a los aficionados al hard rock y al guitarreo, y divirtió cuando tocó rock and roll. El momento cumbre llegó con el himno festivo ‘Rock and roll all nite’, y ‘I was made for loving you’ recordó que también flirteó con los ritmos discotequeros. El fin a dos horas de música y teatro se produjo cuando Stanley presentó ‘Detroit rock city’ ondeando una ikurriña. Todo eso ya lo hemos visto. A ver con qué nos sorprenden esta vez.

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