>The Freeks. Vodka y cerveza


>El inefable OSCAR CUBILLO nos pasa este texto sobre The Freeks. Gracias.

Por la Costa Oeste yanqui, entre Los Ángeles, California, y Seattle, Washington, se desparraman los cinco elementos de The Freeks, combo psiquedélico en cuyo seno coinciden roqueros fogueados en proyectos del calibre de Walkabouts, Zen Guerrilla, Supersuckers, Nebula o Fu Manchu. Nos atiende un componente de estos dos últimos, Ruben Romano. “Estoy en ropa interior, en casa. Con una taza de café, cerca de un fuego agradable. Es temprano por la mañana y tengo frío. Quizá debería ponerme los pantalones”.

El repertorio del quinteto yanqui va del blues colgado al rock lisérgico que nace en los Doors o Love, y Romano es el líder. “Yo tenía un montón de canciones que estaba elaborando en mi pequeño estudio casero. Hablé con varios amigos, les dejé oírlas y acordamos juntarnos y grabarlas en un estudio mejor y más grande. Y según más amigos se enteraban, todos deseaban sumarse a la banda. Es lo que llamamos una bola de nieve: una bola pequeña que baja por la colina y pilla más nieve según desciende. Estoy seguro que todos habéis visto los dibujos animados de la Warner Bros. Nos juntamos por divertirnos”.

Romano es un músico pluriempleado. “Tengo otro curro. Un amigo es dueño de una granja y le echo un cable. Es una huerta enorme de vegetales y fruta. Yo aro el campo y planto patatas, tomates, y varios tipos de lechuga. Incluso cultivo caña de azúcar y ando enredando con recetas para destilar ron. Además vendo vino en un pequeño mercado local de productos orgánicos. Yo roqueo y consigo comida gratis y dispongo de vino que hago probar a la gente para que me diga si es bueno o malo. No está mal para los días de trabajo duro, ¿eh?”.

Sobre las influencias de su nuevo proyecto, The Freeks, parlamenta Romano: “La pregunta más difícil es esta porque la lista de favoritos es demasiado vasta. Los míos abarcan desde el movimiento tropical brasileño onda Caetano Veloso y Os Mutantes al punk de final de los 70 principio de los 80, tipo Alan Millman Sect y Black Flag. Van del garaje de los 60 al rock más purista de los 50. Supongo que yo me hallo donde suena el fuzz (un efecto de guitarra distorsionada). Yo provengo del stoner rock (rock fumeta) y con esta banda quise liberarme y escapar para no grabar otro disco igual que los de Nebula o Fu Manchu. Así que aquí he cogido elementos de todos los discos que he disfrutado”.

The Freeks cantan sobre estar borracho, pero Rubén Romano no confiesa si fuman porros. “No comento, pero a toda la banda parece gustarle el vodka alternado con cervezas. En la ocasión adecuada disfrutamos de una copa de vino. Y quién sabe si de la botella entera”.

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